En relación con el artículo que publicamos hace unas semanas sobre el discurso de Lyndon LaRouche sobre las plataformas económicas, hoy damos paso a la definición de "infraestructura económica básica", qué es y cuál su naturaleza. LaRouche ya lo nombraba en el post anterior, así que hoy vamos a ver su significado.
En el siguiente artículo, LaRouche describe las bases del Sistema Americano de economía política de Alexander Hamilton y Friedrich List.
Por Lyndon H. LaRouche Jr.
El término "infraestructura económica básica" implica un grupo de mejoras en áreas de tierra que se representan por medio de formas físicas de inversiones en capital en la utilidad de la tierra para la producción y la habitación.
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| El Puente Terrestre Mundial es un ejemplo a gran escala de lo que supone la infraestructura económica básica |
Estas mejoras se miden en tres términos: per cápita (de la fuerza laboral), por hogar, por kilómetro cuadrado de área de tierra usada. Las típicas medidas incluyen metros cúbicos de agua, Kilowatts-hora de energía, y toneladas-hora-kilómetros lineales por kilómetro cuadrado.
Estas mejoras, llamadas infraestructura económica básica, son tradicionalmente la responsabilidad económica del gobierno. Porque las mejoras de área de tierra de una nación entera, o grandes regiones de esa nación, no pueden lograrse completamente como los resultados "casuales" de iniciativas aleatorias por parte de empresarios privados, el gobierno debe tanto proporcionar como mantener tal infraestructura, o tiene que regular eficientemente los servicios públicos poseídos privadamente, de acuerdo al propósito de asegurar el resultado neto requerido para las áreas afectadas en general.
El papel del gobierno en la infraestructura
Hoy, desafortunadamente, hay muchas personas influyentes, quienes, como la Primera Ministra británica Margaret Thatcher, son completamente analfabetos en ciencia económica, y quienes, bajo el eslogan de "privatización", han sido cada vez más exitosos en poner fin el papel tradicional de los gobiernos en este sector. Tales analfabetos se encuentran en puestos muy elevados, incluso en Estados Unidos, donde el modelo exitoso de la sociedad industrial moderna se estableció por primera vez bajo la Constitución Federal*. Por consiguiente, al definir infraestructura para los lectores de hoy, estamos obligados a remarcar la lamentable, pero peligrosa ignorancia de historia económica, y de la historia de EE.UU. en particular, entre Margaret Thatcher e ideologías afines.
El ascenso de Estados Unidos al rango de principal economía mundial se hizo posible a través de los principios de economía política presentados por el Secretario del Tesoro de EE.UU. Alexander Hamilton en sus famosos tres informes al congreso de 1790-91[1]. Aquellos informes definieron en lo que se conoció a nivel mundial como "Sistema Americano de economía política de Hamilton y Friedrich List".
Este Sistema Americano, como la Guerra de Independencia estadounidense (1776-83) se estableció sobre el reconocimiento de que las propuestas de 1776 de la obra La riqueza de las naciones, del propagandista de la Compañía Británica de las Indias Orientales Adam Smith eran el adeversario mortal del pueblo estadounidense. De hecho, la creación de la unión federal constitucional, durante el intervalo 1787-89, se basó sobre el reconocimiento de que esta república no podría sobrevivir bajo la floja confederación provista en los Artículos originales de la Confederación. Los asuntos económicos esenciales de la nueva Constitución Federal, fueron dos. Primero, la necesidad de tener un gobierno federal capaz de fomentar el desarrollo de tales elementos esenciales de infraestructura económica básica como los sistemas de autopistas interestatales, canales, puentes, y puertos. Segundo, la necesidad de un gobierno federal facultado para regular el comercio interestatal así como el foráneo.
Esta lección aprendida por los padres fundadores de nuestra república tuvo que aprenderse de nuevo tras los dolorosamente desastrosos efectos económicos de la administración de los Presidentes Thomas Jefferson y James Madison, ambos engañados por el agente británico Albert Gallatin en los delirios devastadoramente ruinosos en la doctrina británica de "libre cambio". Esa lección dolorosa de nuevo tuvo que aprenderse del todo, bajos las administraciones desastrosas de Andrew Jackson, Martin van Buren, James Polk, Franklin Pierce, y James Buchanan. Bajo el "libre cambio", la economía de Estados Unidos fue sistemáticamente destruida; bajo las políticas anti-libre cambio de Hamilton y List, nuestra república siempre prosperó.
Es justo decir, que el Sistema Americano de economía política (de Hamilton, List, et al.) ha probado ser repetidamente por sí mismo el único modo exitoso de manera duradera de economía moderna. El sistema tiene dos patas: el desarrollo de la infraestructura económica básica, y el fomento de la inversión en altos ritmos de progreso en ciencia y tecnología. Aunque las funciones principales de la agricultura, la manufactura, y el comercio, se las deja a la empresa privada, el clima requerido para el éxito de la empresa se provee por medio el papel del gobierno federal en fomentar tanto la infraestructura económica básica como el progreso en ciencia y tecnología.
¿Cuánta infraestructura necesitamos?
La población del Iraq moderno es únicamente una fracción de la población de la misma región bajo el reinado del califato de Harun al-Rashid. Los repetidos derrumbes cíclicos de la economía de Mesopotamia, de cuyos efectos la región todavía tiene que recuperarse completamente, fueron causados por una práctica de usura que tuvo efectos catastróficos sobre el mantenimiento de los sistemas indispensables de gestión de aguas. En una parte significativa, la riqueza quitada de la agricultura a través de la práctica parasitaria de la usura se exprimió de la porción del coste laboral requerido para mantener la infraestructura económica básica. Esto es similar al proceso del declive neto de Estados Unidos como economía física desde aproximadamente 1970. Si tenemos en cuenta el deterioro neto en la infraestructura económica básica desde 1970, la economía física estadounidense nunca ha tenido una recuperación económica genuina desde el periodo entre el derrumbe combinado de Chrysler y Penn Central de 1970, y la crisis del dólar en agosto de 1971. En un grado mayor, esta nación ha estado viviendo sobre sus reservas pre-1970 en desarrollo de infraestructura; esa olla está a punto de explotar. Claramente, existen niveles de inversión requeridos tanto en mantenimiento como en reparación de infraestructura económica básica bajo la cual ninguna economía sanamente gestionada caerá.
¿Qué son esos niveles de seguridad mínimos de inversión gubernamental en mantenimiento y mejora de infraestructura económica básica?¿Cómo han de elaborarse esas medidas?
| Con Carlomagno, Europa Occidental y central mantiene una gran ventaja con Asia y Europa Oriental por el desarrollo de los sistemas de infraestructura |
Sin embargo, mientras emergía la civilización europea moderna, hace unos 550 años, en torno al Concilio ecuménico de Florencia, Italia, se volvieron necesarios nuevas clases de desarrollo de infraestructura. Hoy, la mera existencia de la civilización moderna depende del suministro de agua limpia, per cápita, por hogar, y por kilómetro cuadrado, mucho más allá de los requerimientos de la sociedad medieval, o incluso de la Europa del siglo 18.Los ferrocarriles son irremplazables. Los requerimientos de energía exceden considerablemente a cualquiera de los concebidos durante el siglo 18.
La cantidad de desarrollo de infraestructura que requerimos, el percentil del total de la fuerza laboral requerida para este trabajo, son variables. Estas cantidades aumentan a medida que los avances tecnológicos, y las densidades de población aumentan. Para este propósito, la "medida" implica un gasto óptimo, no demasiado de lo que es deseado, ni demasiado poco. Cuando el futuro Presidente Abraham Lincoln aprendió los rudimentos de los milagros económicos de su gobierno, el término usado para describir el estándar para definir este óptimo fue "economía de trabajo" [2].
Para el trabajo más productivo (per cápita de la fuerza de trabajo, por hogar, y por kilómetro cuadrado de tierra usada) requiere que satisfagamos un incremento incurrido en el coste promedio físico por hora per cápita, representado por el empleo productivo de ese trabajo. Esto es relativo a coste correspondiente de menos trabajo productivo. La "economía de trabajo" presume que cuando las salidas (producción) y los costes se miden en las mismas unidades físicas de las cestas de productos per cápita, las ganancias en productividad (per cápita) exceden los costes incrementados requeridos para asegurar esa ganancia.
Por lo general, es conveniente efectuar estas comparaciones para periodos correspondientes a una fracción relativamente grande de la vida media de la inversión de capital involucrada en ese empleo productivo. La "vida media" del ciclo de mejora en la infraestructura se cuentan en ese cálculo.
Aunque estas consideraciones fueron comprendidas por los fundadores de la ciencia moderna, Gottfried Leibniz, y los economistas del Sistema Americano tales como el Secretario del Tesoro Alexander Hamilton y Henry C. Carey, ciertos problemas para elaborar tal medida comenzaron a comprenderse en 1952, cuando este escritor aplicó sus primeros descubrimientos en la economía física a la disertación de habilitación de 1854 de Bernard Riemann. Es solo cuando las nociones de tecnología, como las define este escritor, están correlacionadas con el fenómeno de "economía de trabajo", que es viable una teoría general significativa de estas relaciones. Únicamente al aplicar estos conceptos relativistas, introducidos primero por Riemann en esa disertación de 1854, pueden entenderse estas nociones en términos relativos a una física matemática.
Sin embargo, incluso sin este refinamiento, los padres fundadores de la república estadounidense** ya habían comprendido la idea general de ese conjunto de relaciones entre progreso tecnológico, incremento en intensidad de capital, aumento de densidad energética, poderes productivos del trabajo, y mejoras en infraestructura [3].
* N. de T. En el texto original dice "our Federal Constitution" (nuestra Constitución Federal), dado que se dirigía a lectores estadounidenses, pero dado el contexto de este post, tiene más sentido decir "la Constitución Federal"
** N. de T. Sucede como en el caso anterior, en el texto original de "our constitutional republic" (nuestra república constitucional, pero tiene más sentido decir "república estadounidense" por el mismo motivo que antes.
Notas:
1. Los famosos informes del Secretario del Tesoro Alexander Hamilton son: Report on Public Credit (Informe sobre el crédito público) [1790]; Report on a National Bank (Informe sobre un banco nacional) [1790]; y Report on The Subject of Manufactures (Informe sobre el asunto de las manufacturas) [1791].
2. El término de "economía de trabajo" lo nombra Henry C. Carey en Principles of Social Science (Principios de ciencia social) [1859] (Nueva York, Augustus M. Kelley, 1963).
3. Para certificar que los Padres Fundadores de Estados Unidos comprendían ya la idea general del conjunto de relaciones entre progreso tecnológico, incremento en intensidad de capital, aumento de densidad energética, poderes productivos del trabajo, y mejoras en infraestructura, ver el Informe sobre el asunto de las manufacturas (diciembre de 1791) de Hamilton.
Fuente: Executive Intelligence Review volumen XXII nº1, 1 de enero de 1995
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